Palabras de ánimo

Si pasan un tiempo en el Logos Hope seguramente van a escuchar la voz con acento holandés de Eileen Rijke. Como miembro del equipo de la mesa de información, se la puede escuchar regularmente en el sistema de altoparlantes del barco dando anuncios cuando alguien tiene una llamada telefónica o una visita o haciendo un aviso importante. Pero Eileen también quiere que sus palabras animen a otros en su vida con Jesús mientras sirve en el Logos Hope.

Al reflexionar sobre su propio peregrinaje espiritual, Eileen recuerda que por muchos años ella “no sabía que en Jesús había salvación”. Eileen fue criada en una familia católica nominal por sus padres en el Caribe; su padre era de Curazao  y su madre de Jamaica. Ella nació y fue criada en Holanda y visitó a su familia en el Caribe durante su niñez.

Ya adulta, trabajó como oficial en el Sistema Justicia Holandés brindando seguridad en los casos de la corte. Una de sus colegas de esa época era una creyente comprometida que la invitaba insistentemente para que fuera a su iglesia pero Eileen se resistía. “Yo esperaba que ella  no insistiera pero no lo hizo,” recuerda Eileen. “Ella siguió tratando de animarme a ir a la iglesia y no dejaba de molestarme con eso.”

Tiempo después,  en un momento difícil de su vida,  Eileen quería hablar con su mejor amiga. Ella marcó el número de su amiga pero de alguna manera la que terminó atendiendo fue su colega cristiana. Después de colgar rápidamente, volvió a marcar el número de su amiga y de nuevo atendió su colega.  Ella volvió a chequear el número y llamó por tercera vez y otra vez atendió su colega. Estaba molesta y le colgó bruscamente. 

Pero la señora la volvió a llamar y le preguntó qué le pasaba y si podía ayudarla. Después de que  Eileen le compartió cuáles eran sus luchas, su colega le dijo que fuera a su casa para hablar. Eileen aceptó de mala gana pero cuando colgó se dio cuenta de que no tenía su dirección y que su compañera nunca había ido a visitarla. 

Eileen se sintió aliviada pensando que después de todo no iba a tener que enfrentarse a esta mujer pero entonces sonó el timbre y ¡allí estaba ella! Después de entrar, le contó a Eileen su propia historia y cómo había encontrado paz y ánimo a través de una relación personal  con Jesús. Invitó a Eileen a aceptar a Jesús como su Salvador personal y en ese punto, al entender su situación personal, Eileen dio ese paso de fe. También comenzó a asistir a la iglesia. 

Años después,  Eileen se mudó a Curazao y terminó trabajando como voluntaria en una radio cristiana de la isla. Después de cuatro años en la radio, ésa se convirtió en su zona de comodidad y se sentía establecida allí. Mientras estaba ahí también visitaba gente en el hospital y compartía el Evangelio con ellos. En una de esas visitas, una amiga que estaba con ella la invitó a un evento especial con misioneros de todo el mundo.

Eileen asistió y escuchó a varios que compartieron sus historias, incluso a una mujer que compartió cómo Dios la había sacado de su zona de comodidad para servirlo en un barco. Ella no entendía todo lo que estaba escuchando pero al final de la reunión un pastor desafió a los asistentes a pasar al frente para orar si sentían que Dios los estaba llamando a dejar su comodidad para servirlo. Eileen recuerda: “Me quebranté y sabía que era para mí.”

Después de la reunión, se llevó algunos folletos y la tarjeta de negocios de esa mujer y volvió a su zona de comodidad. Las cosas continuaron como siempre pero después de un tiempo de noches sin descanso, buscó la dirección de Dios y se dio cuenta de que tenía que salir de su comodidad y seguir adelante, aunque no sabía claramente hacia donde iba.

 

Así que avisó en la radio y continuó orando por los próximos pasos a dar. Entonces, Eileen recordó la tarjeta de la mujer que había encontrado en la reunión y la llamó. La mujer, Zjumira Wout, es la representante de OM en la zona y cuando ella fue a verla y le compartió más sobre el Ministerio de los Barcos y del Logos Hope, Eileen supo que ése era el próximo paso a dar y así lo hizo.

Desde que llegó a bordo, Eileen ha disfrutado muchas experiencias diferentes y particularmente el respeto por la cultura que experimentó cuando estaba en Abu Dhabi. También disfrutó el descubrimiento de la comida de las diferentes culturas a bordo y en los puertos que visitó, así como las variadas maneras en las que las culturas comen sus alimentos.

Un aspecto de la vida del barco es la realidad de que las cosas no siempre suceden de la manera planeada. Recientemente, un día de ministerio en una escuela coreana, Eileen tuvo una experiencia así. Originalmente planificaron un programa para 50 chicos pero el equipo se encontró con que su audiencia sería para seis adolescentes. De todas maneras, decidieron hacer todo el programa.  Al final, un muchacho de 16 años se acercó y compartió que él era el único cristiano de su grupo y cómo la presentación realmente lo había animado. Al escuchar su historia y orar por él, pudieron ver un cambio entre sus amigos. Eileen fue esperando animar a un grupo grande de chicos pero al final se sintió conmovida al haber podido marcar una pequeña diferencia en la vida de una persona.

Ese es su deseo al enfrentar el tiempo que le queda en el barco. En este momento es mentora de algunas personas más jóvenes a bordo y en el futuro espera poder ayudar a muchos otros a aplicar la Palabra de Dios en su vida diaria y creer lo que dice.

Eileen ha visto que las muchas oportunidades que el barco ofrece, fácilmente pueden transformarse en distracciones para tener un tiempo personal con Dios y quiere animar a la gente a tomar en serio su fe. Para los que están considerando el Ministerio del Barco como un paso a dar, su consejo es meditar en el pasaje de las Escrituras de Mateos 6:33 que dice: “busca primero el Reino de Dios y Su justicia.”

Region: OM-SHIPS
Country: Ships