Otra vez al barco

Tanto Caleb como Katharina Epp sirvieron solteros a bordo del ex barco hermano, el Doulos antes de comenzar una relación, casarse y volver a ingresar al Ministerio de los Barcos y al Logos Hope en Febrero de 2013.

El camino de Caleb comenzó en un pequeño pueblo de Manitoba, una provincia de Canadá. Sus padres trabajaban entre los pueblos indígenas de Canadá. Caleb creció no solamente rodeado de bosques y lagos sino también de un ambiente cristiano que le enseñó del increíble amor de Dios. Una noche, Caleb, con seis años, oró para aceptar a Cristo como su Salvador. De ahí en más, su amistad con Dios creció paulatinamente.

En su adolescencia, los padres de Caleb se mudaron a la provincia de Saskatchewan a un campamento bíblico. “El campamento comenzó a ser un factor importante para mí vida,” dijo. A los 14 años asistió a un Campamento de desafío y aventura en la naturaleza, enfocado para la juventud indígena. Después a los 17, Caleb volvió al campamento como líder asistente.

Caleb y su hermano mayor Alden crecieron soñando con la posibilidad ingresar juntos a alguno de los barcos de OM. Alden escribió a OM Canadá pidiendo información. “Él la leyó pero yo me entusiasmé muchísimo. Yo sabía que quería ingresar al Doulos,” dijo Caleb. “Yo trabajaba en la construcción y ahorraba dinero. Fue muy lindo ver cómo Dios proveyó todo lo que necesitaba.”

Cuando Caleb ingresó al Doulos en agosto de 2006 en Tailandia, él trabajó en el departamento de cubierta y después como carpintero. A bordo conocí a Katharina, una chica alemana de cabello oscuro. “A pesar de que tenía que irse, decidió extender cuatro meses su tiempo en el barco,” recuerda Caleb. Después de un año a bordo, Caleb y Katharina comenzaron una relación a la distancia. En agosto de 2008, Caleb terminó su compromiso con el Doulos. Un año después se comprometieron y se casaron en el 2010 después de que Katharina terminó sus estudios. Durante ese tiempo ella terminó sus estudios y él se capacitó como carpintero.

Dos años después, Katharina comenzó a soñar con servir en el Logos Hope con gente del Doulos. “Esto me pasó una y otra vez. Dios nos hablaba de esta manera,” dijo Caleb. Ellos habían imaginado la posibilidad de trabajar juntos en misiones y éste era el próximo paso a dar. “A pesar de que no todo se dio con facilidad, Dios seguía abriendo puertas a medida que se presentaban los obstáculos. Por eso supimos que Él nos quería allí,” dijo Caleb.

Cuando ingresaron en Sihanoukville, Camboya, Caleb se sorprendió al enterarse de que trabajaría en la feria de libros porque él había ido para trabajar como carpintero. “Los sentimientos que teníamos nos hicieron pensar en hacer las maletas y volver a casa, pero Dios obró a través de todo eso en nosotros,” recuerda. En la feria de libro, Caleb pudo usar sus habilidades para hacer algunos trabajos de carpintería. Después de seis meses, Caleb empezó a trabajar como carpintero en el equipo de mantenimiento. 

Sus habilidades con la carpintería también fueron valiosas para el trabajo práctico en tierra. En Colombo, Sri Lanka, Caleb y un equipo ayudaron a acondicionar las instalaciones de un campamento como centro de reconciliación entre los Tamils y los Sinhalese se enfrentaron durante la guerra civil. En Galle, Caleb y un equipo construyeron vigas de cemento durante dos días para hacer los cimientos de una iglesia. “Nos habría gustado quedarnos un par de meses,” dijo Caleb. “Ayudar a la gente local a hacer proyectos de construcción es algo que realmente disfruto. Pienso, sin duda alguna, que siempre hay muchos proyectos de trabajo en los que se puede ayudar en cada país que vamos.”

Llegar a un país con clima más fresco como Japón en mayo de 2014, para Caleb fue literalmente, respirar aire fresco. “Uno comienza a extrañar la temperatura ‘normal’ después de tanto tiempo con calor.” dijo. Caleb y Katharina disfrutaron la naturaleza en Japón, los buenos contactos con la gente y el Monumento histórico de la Segunda Guerra Mundial en Nagasaki. Los padres de Caleb también visitaron los visitaron en Kanazawa, Japón y fue un tiempo especial para trabajar y descansar juntos.

La transición al Logos Hope conllevó desafíos al venir con sus experiencias en el Doulos in mente. Pero estas experiencias han moldeado tanto su carácter como el de Katharina. “Hay desafíos pero no tienen que derrotarnos, por eso mi consejo es no esperar algo perfecto,” dijo Caleb. Una de las maneras en las que Caleb ha aprendido a responder a los desafíos es ser fiel en la tarea que le ha sido encomendada en el momento. “Me anima perseverar y ver que Dios todavía quiere usarnos en el barco para lograr Sus propósitos, aun cuando uno siente que todo va mal.”

Durante su tiempo a bordo, Caleb ha crecido para entender que lo importante es el objeto de su fe (Dios) más que el tamaño de su fe. Otra habilidad práctica que aprendió fue soldar. “Desde joven quise aprender a soldar. En el Doulos nunca tuve la oportunidad,” dijo. Durante su primer dique seco en el Logos Hope, un ayudante del proyecto le enseñó a soldar. “Aprender finalmente a soldar fue un sueño hecho realidad,” dijo.

Durante el proyecto “Dele energía el Logos Hope” que se realizará este año, Caleb y Katharina trabajarán con OM en Alemania para hacer renovaciones en su edificio. Después se mudarán a Canadá. A pesar de que no están seguros de qué harán en el futuro, están abiertos a la guía de Dios. Con sus pertenencias en un tráiler, pueden salir adonde quiera que el Dios los guíe.

“Cuando vine por primera vez al Doulos estaba realmente emocionado. Ven al barco esperando que Dios va a hacer algo en tu vida,” anima Caleb a otros. “El barco es un lugar muy especial y hay muchas oportunidades para aprender y desarrollarte.”

Region: OM-SHIPS
Country: Ships