Junto a Jesús

Cada semana, Mafer Morla, miembro del equipo de OM Ecuador, visita al hospital de niños en la ciudad de Guayaquil para consolarles y compartirles de Jesús. Muchos de ellos tienen VIH/SIDA, como Justin, un niño especial para Mafer.

Hace un año, Justin falleció y esto impactó mucho a Mafer. Escribió una carta, dedicado a aquellos que desde su nacimiento viven luchando por sus vidas, que pasan gran parte de sus vidas en hospitales.

“Ha pasado un año desde que Justin Guerrero partió a los brazos de nuestro amado Dios. 

Quisiera contarles un poco de su vida. Aproximadamente conocí a Justin un martes del mes de diciembre del 2011, primeras fechas que inicié mi tiempo con OM Ecuador; él era un niño tímido, siempre se escondía entre las sabanas. Hasta que un día por fin pude sacar una sonrisa de su rostro, y ese fue el inicio de una amistad.

Justin nació un 1 Noviembre 2003, le gustaba la escuela, cosa que extrañaba mucho, ya que pasaba todo el tiempo en el hospital.

Justin quería aprender a tocar la guitarra, su canción favorita era “Eres Todopoderoso”, su equipo de fútbol favorito era Barcelona, le gustaba ver películas, una de sus favoritas fue “Avangers” y su color favorito era azul.

El 02 Abril 2013 me encontraba al sur de Ecuador en la Provincia de Zamora Chinchipe, realizando una brigada médica con OM Ecuador en “Los Encuentros”. Antes de empezar el segundo día a las 08h30am Rosita, la abuelita de Justin, me llamó para comunicarme que Justin había fallecido.

En ese momento no supe que pensar o decir, ella cerró la llamada y corrí a esconderme para poder llorar. Solo sentí un dolor muy profundo al saber que no iba a poder estar con ella en ese momento tan difícil.”

Su partida

“Su partida fue tan repentina, el dolor era tan profundo. Pensé realizar 14 horas de viaje, de regreso a Guayaquil; para poder estar con Rosita. Así mismo sabía la responsabilidad que tenía en ese momento, de las almas que escucharían de Jesús en la Brigada Médica.

Hubo abrazos y palabras que trataban de calmar mi dolor. Sé que él estaba mejor, que ya no sentirá dolor. Una persona vino a orar por mí y dijo, míralo en este momento junto a Jesús.

Recuerdo claramente que una imagen vino a mi corazón donde Jesús sostenía a Justin.

Este fue uno de los momentos más difíciles que he pasado, pero he podido aprender de esto cómo en cada situación de mi vida, Dios me fortalece y consuela. Algo que comprendí de todo esto, es que comprendo cuando Jesús lloraba por los más necesitados. Su Palabra se hace viva al enseñarnos a amar a aquellos más pequeños y los que sufren.

Sé que no es una historia muy alegre, pero no quiero dejar pasar más tiempo sin dedicar esta carta a aquel al que Dios utilizó para tener un amor más profundo; a los que más sufren y necesitan consuelo de un amigo, que pueda orar y apoyarlos espiritualmente.”

Oremos

“Por favor, oremos por cada niño que nace con esta enfermedad, por las madres que muchas veces son contagiadas por sus esposos.

Oremos por las personas que pierden a sus familiares por esta enfermedad.

Oremos por aquellos jóvenes, niños y niñas que son traficados por el sexo y son lastimados emocional y espiritualmente, y también son contagiados por tantas enfermedades que pueden terminar con sus vidas.

Oremos por fortaleza de las abuelitas que normalmente son ellas quienes terminan cuidando a sus nietos después de la partida de los padres.

Oremos por los niños que se quedan huérfanos y muchas veces no hay quien cuide de ellos y pasan solos en el hospital.”

Region: Latin America
Country: Ecuador
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