“Heme aquí, ¡envíame a mí!”

Aproximadamente 25.000 menonitas de habla alemana viven entre hispanoahablantes y aborígenes en Paraguay. Jossy creció en  Molino, una aldea de 13 familias. Su padre menonita es granjero y ganadero. “Nunca voy a poder ir al barco. Soy una joven de una aldea de una pequeña aldea,”  pensó Jossy Giesbrecht sobre la posibilidad de ingresar al  Logos Hope. Pero Dios tenia preparadas cosas más grandes.

 

Jossy crecio asistiendo a la Escuela Dominical y a la iglesia con su familia.  “Yo sabía que había hecho cosas malas como robar  y mentir.” Me di cuenta de que necesitaba a Jesús en mi vida.  Acepté el perdón de Jesús cuando tenía ocho años. Después por su educación tuvo que asistir a una escuela internada lejos de su aldea. Esta libertad de sus padres era buena al principio pero pronto se vio expuesta a malas influencias.

 

“Me di cuenta de que tenía que cambiar.  Pero tenía muchas luchas y buscaba amor en lugares equivocados,” dijo Jossy. “Nunca me di cuenta de que el amor que necesitaba era el de Dios.” Pensó que asistir a la iglesia era suficiente. Pero la muerte de una amiga cercana la conmovió. “Me di cuenta de que la vida es muy corta y de que esto me podía pasar a mí,” reflexionó Jossy. Con dos años por delante para terminar la escuela secundaria puso su vida en orden con Dios. Entendió que  ser cristiano significa tener una relación personal con Dios.

 

“Comencé a orar para que Dios me use,” dijo  Jossy. Una semana leí varias veces el versículo de Isaías 6:8 (NVI) que dice: “Entonces oí la voz del Señor diciendo: ‘¿A quién enviaré? ¿Quién ira por nosotros?’  y respondí: ‘Aquí estoy, envíame a mí.’ “Me di cuenta de que Dios quería que yo dijese ‘Aquí estoy,  envíame a mí.’ Pero yo no sabía si estaba lista para ser enviada,” admitió Jossy honestamente. Después de su último año en la escuela secundaria,  Jossy comenzó a trabajar en una imprenta. Un año después un amigo cercano mencionó que quería ingresar al  Logos Hope. “Ése fue el momento: si era posible que él fuese, ¡era posible para mí! Fue como si Dios me dijera: ‘¡Eso es!'”

 

Pero dar este paso requería más fe. Cuando necesitó dinero para los pasajes de avión para la conferencia de OM, oró desesperadamente: “Dios, no sé de dónde va a venir. Yo sé que para ti no hay nada imposible.” La mañana siguiente, Jossy se enteró de que se había depositado la cantidad necesaria en su cuenta bancaria. “Para mí, ése fue uno de los SÍ más grandes de Dios. Con el tiempo, se abrieron todas las puertas. ¡Fue maravilloso!”

 

En septiembre de 2013, Jossy finalmente ingresó al Logos Hope en Sri Lanka. Los primeros cuatro meses  trabajó en el Café Internacional sirviendo refrescos a los visitantes. Después fue enviada al ‘line-up’, un departamento que es responsable de enviar equipos por adelantado a los puertos futuros. Los equipos deben gestionar todo, desde permisos nacionales a muelles,  basurero,  trámites de inmigración,  traductores,  voluntarios del puerto y mucho más. 

 

Jossy trabaja como asistente personal del Director de Ministerios Públicos. Su otra responsabilidad es guardar los informes de los puertos pasados  para que los equipos futuros puedan usar la información  cuando preparen una visita del barco en el mismo puerto y país. “Nunca pensé que podría ser secretaria, ¡especialmente con mi inglés!” Se maravilla. “Pero ahora estoy trabajando como secretaria. A pasar de que mi inglés no es perfecto ¡lo disfruto mucho!”

Su mejor experiencia fue en Filipinas durante el dique seco este año. “Realmente disfruté del trabajo de ayuda humanitaria.  Pudimos ver muchas cosas y pudimos sentir con los  que sufren. No sólo los ayudamos distribuyendo ropa sino también orando por ellos y dándoles una sonrisa y mostrándoles que ellos son importantes para nosotros.”

 

Otra cosa importante es el vóley, una pasión que ella pensó que había dejado atrás. “Pero entonces, cuando vine al barco vi una lista para jugar al voley. ¡Pensé que iba a volverme loca!” Le encanta usar el vóley para relacionarse con la gente local de los diferentes puertos,  incluso el reciente puerto de  Nagasaki, Japón. “El vóley es un deporte en el que uno puede enojarse con facilidad pero si uno es cristiano también puede mostrar lo divertido que es jugarlo.” 

 

Con casi un año a bordo,  Jossy sabe que la vida cristiana en comunidad no está exenta de problemas. “Pero me doy cuenta  de que todos estamos en el mismo barco y que todos estamos creciendo,” dijo. A través de la noche de oración y adoración y por el hecho de tener una mentora, ha crecido    personalmente. “Espiritualmente nunca he estado tan cerca de Dios como aquí en el barco. El me ha transformado en una persona totalmente dependiente de Él y me siento mucho más cerca de Él.”

 

Para los que quieren ingresar al  Logos Hope, Jossy los anima a comenzar a orar. Ella sabe por experiencia propia cómo Dios responde las oraciones y provee para todas las necesidades. “Nunca pienses que eres demasiado poco para venir al barco. A bordo no somos perfectos pero tenemos un corazón dispuesto. Tienes que tener un corazón dispuesto a servir y eso es todo.”

Después de su tiempo a bordo, a Jossy le gustaría asistir a la Escuela Bíblica. “Dios está trabajando en mi carácter ahora.  Para mí, estar a bordo es como un campamento de jóvenes y una escuela. Nunca aprendí tanto en toda mi vida.”

Region: OM-SHIPS
Country: Ships