Enseñando y aprendiendo en el Logos Hope

A pesar de que sus padres no eran cristianos, Lynne Jackson, (de Irlanda del Norte) y su hermana mayor creció yendo a la iglesia desde pequeña asistiendo a la escuela dominical. Pero a los 16 años, después de que una amiga le regaló una tarjeta que decía “Jesús murió por ti”, Lynne se dio cuenta de que el amor de Dios no era solo una verdad global sino algo personal para ella y entonces tomó el compromiso de seguirlo. “Mi amiga vio un cambio en mí,” dijo. “Ellos vieron a alguien que no sólo tenía vida social en la iglesia sino que yo me sentía atraída por algo.”

Desde que tiene memoria, Lynne siempre ha querido ser maestra y recientemente recordó que cuando tenía nueve años, escuchó hablar a una misionera de su iglesia y pensó que ella quería eso para su vida. Después de dos viajes misioneros a corto plazo que disfrutó y le abrieron los ojos, Lynne supo que las misiones jugarían un papel en su vida. De todas maneras, no fue hasta que cambiaron sus circunstancias que consideró ir al Logos Hope.

Cuando terminó su compromiso en un puesto como maestra y todas sus amigas se estaban casando y comenzando sus familias, Lynne buscaba impacientemente algo más para su vida. Cuando se tomó un tiempo con unas buenas amigas que habían trabajado a bordo del barco anterior, el Doulos, ellas empezaron a hablar acerca del ministerio del  Barco. “Era la primera vez que estaba entusiasmada después del haber estado en Indonesia (su último viaje),” dijo Lynne. “Yo podría hacer todas mis cosas favoritas: enseñar, viajar, conocer nuevos pueblos así como tener la oportunidad de estar más cerca de Dios.”

Durante todo su proceso de reclutamiento, Lynne estaba segura de que esto era demasiado bueno para ser verdad y que Dios pronto cerraría la puerta. “Aun dos semanas antes de ir al barco yo todavía estaba esperando que se cerrara esa puerta,” recuerda. Sin embargo, Dios fielmente la trajo al Logos Hope a principio de 2014 para ser maestra a bordo.     

La vida de Lynne en el barco no es solamente enseñar, ella está dispuesta a involucrarse en diferentes ministerios a bordo. “En el barco, mi meta es no decir no, y eso implicó hacer cosas a veces que me daban temor, pero vale la pena volver a casa y decir con confianza que Dios te puede usar si estás dispuesto.” Aun cuando las cosas no han sido de acuerdo a lo planeado, Lynne ve la gracia de Dios en acción en el barco. “Cuando las presentaciones de pantomima no salen bien o cometo errores, está bien, puedo levantarme y seguir adelante,” dice. “Somos todos humanos y este es un ambiente maravillosos para crecer a través de los fracasos.”

Por lo compartido con sus dos amigas que antes habían estado en un barco de OM antes, Lynne esperaba tiempos difíciles. Como tuvo un trabajo pago, un departamento propio y la libertad que uno tiene al tener una carrera, ha sido difícil sacrificar todo eso a bordo. Sin embargo, Lynne no esperaba que las cosas positivas fueran tan buenas como son; realmente superan a las negativas. “Las maravillosas amistades que  hice aquí y la gente que conocí han hecho de esta experiencia algo muy divertido,” explica. Cuando le preguntan si tiene algún consejo para alguien que esté pensando en ingresar al Logos Hope, Lynne dice: “¡Oren! Averigüen si estar aquí es el plan de Dios para sus vida y Él proveerá para todas sus necesidades.”

Lynne termina su compromiso a bordo en mayo de 2015 y después continuará trabajando como maestra, porque sabe que es su pasión y su don, pero no sabe en qué parte del mundo lo hará. “Estoy dispuesta a que Dios me lleve a cualquier lugar que quiera.” Lynne no ha dejado de orar por la salvación de sus padres y espera que Dios use su tiempo y sus experiencias en el barco para darles testimonio.”

Region: OM-SHIPS
Country: Ships