Apoyándose en el conocimiento de Dios

“Me encanta cocinar. ¡Soy adicta a la cocina!  Dijo Tina Nanta (de Tailandia) con una amplia sonrisa. Tina comenzó a trabajar en la cocina del Logos Hope cuando ingresó en setiembre de 2013 pero esperaba que fuera una cocina típica. “Todo es dos o tres veces más grandes que mi cocina y no es fácil manejarse en un lugar tan grande. Cuando vi la cocina del barco me dije a mí misma: ‘Comienza de cero. No confíes en tu propio conocimiento.’”

Apoyarse en el conocimiento de Dios en vez del propio es algo que Tina aprendió a los 16 años. A pesar de venir de un trasfondo budista, asistió a una iglesia cristiana. A los 13 años, una amiga la invitó a un campamento cristiano adonde hizo un compromiso con Cristo. “Iba a la iglesia y estudiaba la Biblia pero no penetraba en lo profundo de mi alma.” Entonces en el décimo grado, comenzó a tener dudas respecto al futuro. Ese año fue a un campamento similar y sabía que su vida necesitaba un cambio. “Realmente necesitaba que Dios fuese mi Salvador y me ayudara. No podía sobrevivir más en mis propias fuerzas. Me arrepentí por eso,” dijo Tina. Entonces comenzó a tener una relación diaria con Dios. “Buscar a Dios se transformó en mi prioridad. Cuando oro, Él me responde. Él siempre me ayuda. Cuando estoy sola, Él está conmigo, cuando mi mamá falleció, Él estuvo allí.”

En la universidad, Tina estudió literatura tailandesa y comenzó a estudiar para obtener su título de master. “Quería estudiar cocina,” dijo Tina, “pero mi papá no quería.” Tina dejó de estudiar para trabajar en Compasión Internacional, adonde coordinó el trabajo de apadrinamiento de niños carecientes durante cinco años. Después de eso, Tina sintió que tenía que cambiar de rumbo. “Tengo 33 años y nunca estuve en ningún lado. Quiero salir de Tailandia,” dijo. Su jefe, que previamente había servido al Señor en el Doulos, le sugirió que ingresara al Logos Hope para servir a Dios mientras viajaba por el mundo. A Tina le pareció que trabajar por Dios años  era mucho tiempo, pero estaba interesada. Muchas personas de su congregación habían conocido el Doulos y habían querido ingresar pero no habían podido. “Ellos dijeron: ‘Hazlo. No te preocupes por nada. ¡Vamos a apoyarte completamente!”

Una de las mejores experiencias de ministerio a bordo fue el taller de costura en Trincomalee, Sri Lanka. En el proyecto se enseñaron principios básicos de costura a las mujeres locales y entregaron máquinas de coser nuevas para el centro comunitario de capacitación. A Tina le encantó este ministerio sobre todo porque a su mamá también le apasionaba coser. “En mi país yo quería hacer un curso de costura pero no tuve la oportunidad de hacerlo,” dijo Tina. A través del “Círculo de costura” a bordo, Tina pudo aprender nuevas habilidades que después pudo enseñar a otras mujeres del lugar.

Ayudar a otros es algo que Tina aprendió mucho como líder de turno en la cocina, al delegar responsabilidades y supervisar el trabajo del equipo. Con la presión de terminar las comidas a tiempo, Tina dijo que el equipo bailaba y se divertía en la cocina y el lugar adonde se lavan los platos para aliviar el estrés. “Al principio no tenía idea de cómo ser líder. Fue difícil para mí, pero el chef me ayudó. Todos los días el Señor me da la fuerza para trabajar aquí con el equipo. ¡Me encanta la cocina!”

Seis meses después de ingresar al barco, Tina asumió la posición de directora de catering de eventos, en el que es responsable del catering de los eventos a bordo y las conferencias y también de los eventos de la comunidad del Logos Hope. “Yo solía hacer catering para bodas y organizar eventos. Después de mi tiempo a bordo quiero trabajar haciendo catering.” Con las demandas estresantes del trabajo, Tina también quiere tener una mente abierta y estar preparada para aprender cosas nuevas todos los días.

La mayor pasión de Tina es estar trás bambalinas para servir a los demás. Sus puertos favoritos han sido los de Sri Lanka, adonde el Logos Hope brindó ayuda práctica en comunidades cavando pozos de agua, haciendo chequeos oftalmológicos, talleres de costura y estableciendo una biblioteca en el mismo centro comunitario. En Galle, Tina fue parte de una clínica gratuita de chequeo oftalmológico en un templo budista. Al entregar los anteojos adecuados a la gente, Tina pudo comprobar  lo que significaban esos anteojos de lectura en la vida de esas personas. “Me encanta estar con personas mayores. Ellos estaban tan felices de tener sus propios anteojos. El agradecimiento les salía del corazón. ¡Todavía recuerdo sus sonrisas!”

Tina tiene medio año más por delante a bordo y está abierta a que Dios la guíe adonde quiera después de su tiempo en el barco. “En el barco he aprendido que Dios es muy generoso. Él puede hacer cualquier cosa. Aun cuando me preocupo por quién se ocupará de mi familia, le dejo mi carga a Dios,” dice. “Oro por mi familia todas las noche y Dios los protege. A veces me siento sola en el barco, aun estando con mucha gente. Él siempre está conmigo. Es tan fiel.”

Tina vino al barco con pocas expectativas que le sirvieron. Su consejo para otros que quieran ingresar es: “Simplemente ven y vas a ver cómo Dios te cambia a bordo. Si quieres servir a Dios y quieres saber cómo es la vida a bordo, ven y vas a divertirte. Ven con disposición para cosas nuevas.”

Region: OM-SHIPS
Country: Ships